LA CRUZ DEL SUR

2010

Museo Experimental El Eco.

Llenas de color, textura y detalle, las fotografías de Ramiro Chaves, que se presentan en el Museo Experimental El Eco, revelan lentamente sus temas y sus fuentes. Durante casi dos años, como fotógrafo profesional, Chaves ha documentado para el archivo y las publicaciones del museo, las exposiciones y eventos de El Eco. Desde el principio de esta tarea, Chaves preguntó si podía tener acceso al edificio en cualquier horario para trabajar en su proyecto artístico, el cual involucra el juego de luz dentro de este inusual edificio construido por Mathias Goeritz. Su proyecto está ligado a trabajos previos queha producido, investigando la arquitectura mexicana moderna, sin embargo la intimidad que Chaves deasrrolló con El Eco creció hacia una conversación más amplia con la obrade Goeritz; el fotógrafo incluyó una investigación en el archivo del CENIDIAP/INBA, así como visitas a varios proyectos públicos y privados, aún visibles en esta ciudad, construidos por el artista alemán.
El tiempo estructura de manera significativa estas imágenes tanto técnica como conceptualmente. Chaves está particularmente interesado en exposiciones largas colocando la cámara en un sitio y dejando el obturador abierto durante treinta o cuarenta minutos, o varias horas. En el proceso, la luz de estos espacios se acumula, sus vuelcos y cambios son capturados en cada fotografía. Las obras resultantes aparecen entre imágenes documentales y abstractas, registrando procesos que el ojo humano no puede experimentar simultáneamente. Por ejemplo, en una de las fotografías se ve cómo desde el filo de una puerta negra se proyectan, en un ángulo dramático, rayos brillantes de luz blanca, azul y roja hacia una pared. La imagen, que fue tomada en El Eco, supone una exposición de treinta minutos que capturó la luz de una patrulla y otras luces del tráfico provenientes de afuera de la puerta principal cerrada del museo. Estas referencias al sitio son tal vez reconocibles, pero se oscurecen detrás del drama de las formas abstractas que la fotografía produce. También, estas exposiciones largas se dirigen a la historia del medio fotográfico en sí mismo, haciendo referencia al tiempo necesario para producir una imagen fotográfica en el Siglo XIX. Así mismo, construyen una relación contemplativa con los sitios representados, involucrando a Chaves en un intenso proceso de vivir y mirar dentro de cada espacio durante cantidades de tiempo significativas. Esta muestra incluye imágenes de proyectos de Mathias Goeritz en México, como las torres en la Facultad de Estudios Superiores Arágón (UNAM) en Ciudad Neza, la celosía en el Hotel Camino Real en Polanco, la muralla en la entrada de la Unidad Habitacional López Mateos cerca de Satélite, los vitrales de la iglesia colonial de Tlatelolco o una casa privada en Temixco, Morelos. Las investigaciones realizadas por Chaves, desarrollan una arqueología silenciosa de un particular momento modernista en México, explorando los cincuenta y los sesenta como un periodo de expansión urbana dinámica y de innovación arquitectónica, con proyectos de desarrollo en los que Goeritz jugó un papel activo. Muchas de estas estructuras, alguna vez monumentales y aisladas, son actualmente consumidas en la dramática densidad de la Ciudad de México. Las imágenes producidas por el artista revelan una fascinación por el momento histórico pasado, a la vez que sirven como fuente material para sus elegantes composiciones. El uso de la luz que emplea Chaves en sus fotografías, desafía la monumentalidad y la asumida permanencia de las estructuras masivas de concreto construidas por Goeritz, mientras que al mismo tiempo le rinden un homenaje al juego de luz y sombra que el artista moderno produjo en sus obras. En el “Manifiesto de la arquitectura emocional”, Goeritz criticó a la arquitectura modernista funcional, proclamando la necesidad de provocar emociones en el espectador. Las fotografías de Chaves activan este legado. A través de la luz reflejada, las sombras proyectadas, los colores saturados, se estimulan nuestros sentidos y capacidades emotivas, ofreciendo una vista subjetiva de estas formas históricas. Sin embargo, no todas las fotografías involucran a proyectos de Goeritz, algunas capturan momentos personales que revelan el interés del artista en retratar el movimiento y el paso del tiempo. Recientemente, Chaves ha realizado varias imágenes del cielo nocturno, siguiendo la trayectoria de la luz en el horizonte. En la muestra, seincluye una imagen relacionada, que enseña la composición celeste conocida como La Cruz del Sur. Esta constelación, de la que la exposición toma el título, es sólo visible desde el hemisferio sur y para Chaves, nacido en Argentina, tiene significados personales. Las estrellas y la forma de cruz que se articulan en el proyecto de Chaves son a la vez formas espirituales empleadas por Goeritz en muchas proyectos de escultura. El cielo estrellado está también asociado con lo sublime y lo metafísico, referencias relacionadas con aspiraciones que Goeritz tenía para su obra. La imagen específica del cielo nocturno que Chaves incluye, se revela no obstante de manera banal y material. En un examen minucioso, son visibles manchas y parches de distintas pinturas de colores en el cielo nocturno, revelando su estatus de ser un cielo pintado e iluminado con electricidad (fotografía realizada en el Museo de Historia Natural de la Ciudad de México). La materialidad y artificialidad de este sitio y su imagen, combinadas con su evidente deterioro, expresan metafóricamente el estado de las ambiciones de una generación previa de artistas; mientras que la pieza y el cuerpo entero de la obra de Chaves, demuestran al mismo tiempo, cómo los sueños en ruinas de estos artistas pasados pueden ser reactivados productivamente.

Full of color, texture and detail, the photographs by Ramiro Chaves currently presented at the Museo Experimental El Eco reveal their subjects and sources slowly. For nearly two years, as a professional photographer, Chaves has been documenting the exhibitions and events of El Eco, for the archive and publications of the museum. From the beginning of this assignment, Chaves asked if he could have access at all hours to the building, in order to work concurrently on an artistic project involving the play of light within this unusual building built by Mathias Goeritz. Tied to previous works he had produced investigating Mexican Modernist architecture, the intimacy Chaves developed with El Eco soon grew into a larger conversation with the work of Goeritz, involving research in his archive at CENIDIAP, as well as visits the various public and private projects built by the German artist that are still visible in the city.
Time significantly structures these images both technically and conceptually. Chaves is particularly interested in long exposures, fixing the camera in one place and leaving the shudder open for thirty to forty-five minutes, or even several hours. Through this process the light in the spaces he records accumulates, with its shifts and changes becoming captured and layered in each photograph. The resulting works hover between documentary and abstract images, capturing processes that the naked eye cannot experience simultaneously. In one work, for example, rays of bright white, blue and red lights are projected onto a wall at a dramatic angle, from the edge of a black door. The image was produced at El Eco, involving a thirty-minute exposure that captured the light of police cars and other lights from the traffic just outside the closed front door of the museum. These referents to site are perhaps recognizable, but are obscured behind the drama of the abstract forms that the photograph produces. These long exposures also address the history of the photographic medium itself, referencing the time needed to produce a photographic image in the nineteenth-century. They also structure a meditative relationship to the sites they depict, involving Chaves in an intense process of living and looking within each space for significant amounts of time.
This project includes images taken of Mexico City projects by Goeritz in the Facultad de Estudios Superiores Aragon School of the National University in Cuidad Neza, the Camino Real Hotel in Polanco, the Unidad Habitacional Lopez Mateos near Satelite, the colonial Church at Tlatelolco and a private home in Temixco. These studies by Chaves perform a quiet archeology of a particular Modernist moment in Mexico, exploring the 50s and 60s as a period of dynamic urban expansion and architectural innovation, development projects in which Goeritz played an active role. Most of these once monumental and isolated structures have now been consumed within the dramatic density of contemporary Mexico City. The images the artist has produced reveal a fascination with this past historical moment, while they serve as source material for his elegant compositions. His use of light challenges the monumentality and assumed permanence of the massive concrete structures built by Goeritz, while at the same time paying homage to the play of light and shadow that the older artist produced within his projects. In his manifesto, ¨Emotional Architecture,¨ Goeritz critiqued Modernist Functionalist architecture, calling for the need to provoke emotions in the viewer. These photographs by Chaves activate this legacy. Through their reflected light, projected shadows, saturated colors, they stimulate our senses and emotive capacities, offering a subjective view of these historical forms.
Not all of these photographs involve projects by Goeritz however, several are more personal moments captured by the artist that reveal his interests in portraying movement and the passage of time. Chaves has recently produced several images of the night sky, following the trajectory of lights on the horizon. A related image is included in this exhibition, which shows the celestial composition known as La Cruz del Sur (the Southern Cross). This constellation, from which this exhibition takes its title, is only visible from within the Southern Hemisphere and for the Argentine-born Chaves it carries personal significations. Stars and the form of the cross that they articulate are both spiritual forms that were used by Goeritz in multiple sculptural projects. The starry sky is also associated with the sublime and the metaphysical, referents that relate to additional aspirations that Goeritz had for his works. The specific image of the night sky Chaves includes however, reveals itself to be significantly banal and material. On close examination, stains and patches of differently colored paint are visible within the night sky, revealing its status to be that of a painted and electrically illuminated sky (at the Museum of Natural History in Mexico City). The materiality and artificiality of this site and image, combined with its visible disrepair, speak metaphorically to the current state of the ambitions of a previous generation of artists from this cultural context; while the piece and this entire body of work concurrently demonstrates how their dilapidated dreams might be productively reactivated.

Texto de Tobias Ostrander.



FES Aragon. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

FES Aragon. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.



Puerta de entrada. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

Puerta de entrada. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.



Celosía. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

Celosía. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.



Placa en dorado. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

Placa en dorado. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.



Tlatelolco. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

Tlatelolco. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.



Obeliscos de Temixco. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.

Obeliscos de Temixco. Inkjet print on paper. 50 x 50 cm.